La Transición contada a nuestros padres. Nocturno de la democracia española. Juan Carlos Monedero
39,00 zł
Como afirma Juan Carlos Monedero, sin demócratas convencidos y exigentes no hay democracia, y esa convicción necesita, para construir un relato que devuelva al pueblo su protagonsimo, terminar con la versión oficial de la Transición.
~~ ~~ ~~ ~~ ~~ ~~ ~~ ~~ ~~ ~~ ~~ ~~ ~~ ~~ ~~ ~~
Po więcej zdjęć i filmików ukazujących książkę zapraszamy na naszego Instagrama i Facebooka
Dostępny jest tylko jeden egzemplarz tej książki– nie przegap okazji!
Książka pochodzi z „drugiej ręki”, może mieć nieznaczne ślady używania, takie jak np. zagięcia okładki lub poszczególnych stron/napisana dedykacja/plamy..
Este libro es de segunda mano y tiene o puede tener marcas y señales de su anterior propietario.
Jeśli chcesz dowiedzieć się więcej o wadach tej książki lub przed podjęciem decyzji o zakupie chcesz zobaczyć więcej zdjęć – napisz do nas na Instagramie lub Facebooku.
Sprawdź informacje dodatkowe;)
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
¿Cuándo se autorizó la degradación de la democracia española? Si la Transición fue tan perfecta, ¿por qué se muestra tan débil y con tan escasa calidad la democracia en curso? ¿Por qué los dirigentes políticos muestran tanta falta de respeto a la ciudadanía? ¿No nos habíamos librado gracias a la Transición del esperpento nacional y el sainete político?
Mientras una España oficial insiste en las bondades de la Transición, a millones de ciudadanos y ciudadanas se les hace insoportable la versión de unos hechos que oculta lo más digno de aquel esfuerzo y ensalza lo más banal. De esa ausencia de alternativas nació el 15-M. La quiebra del régimen anclado en la Constitución de 1978 reclama poner en marcha todo lo que no se hizo en su día. Y si la Transición fue una “correlación de debilidades” con resultado de fraude, una “segunda transición” hecha con las mismas armas melladas conduciría, sin duda, a los mismos callejones sin salida. Como afirma Juan Carlos Monedero, sin demócratas convencidos y exigentes no hay democracia, y esa convicción necesita, para construir un relato que devuelva al pueblo su protagonsimo, terminar con la versión oficial de la Transición.